La competencia de China
¿Se puede soslayar en parte con las exportaciones a otros mercados de Asia, que es una parte del planeta hacia la que bascula el crecimiento económico del planeta?
La industria de Euskadi afronta uno de sus mayores retos estratégicos: la competencia de China, ya no basada en bajos costes, sino en liderazgo tecnológico. El gigante asiático ha pasado de ser la “fábrica del mundo” a marcar el ritmo global en innovación, escala productiva y automatización, presionando sectores clave vascos.
En máquina-herramienta, China domina por volumen, mientras Euskadi compite mediante especialización y alto valor añadido.
En automoción, la irrupción china en el vehículo eléctrico y las políticas “In China for China” dificultan las exportaciones.
En renovables y siderurgia, el liderazgo chino en productos estandarizados obliga a evitar la competencia directa.
La respuesta estratégica no es confrontar, sino diversificar.
Asia concentra más del 60% del PIB mundial y es el principal motor del crecimiento global.
Las exportaciones vascas a Asia y Oceanía ya superan los 3.180 millones de euros y crecen pese al retroceso de otros mercados.
Destacan nuevas oportunidades en India, con fuerte inversión en infraestructuras y energía, y en la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, compuesta por 11 países: Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar (Birmania), Filipinas, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Vietnam), especialmente Vietnam e Indonesia.
Estos mercados demandan precisamente tecnología avanzada, nicho natural de la industria vasca. En nuestra opinión, el futuro industrial vasco pasa por anticiparse, especializarse y consolidarse como socio tecnológico en el mercado asiático, entendido como lo que es, mucho más que China.

