El moderado crecimiento de la economía europea 2026 de los principales clientes de Euskadi en Europa.
Los principales clientes de Euskadi en el exterior parece que en 2026 van a tener unos crecimientos de sus economías muy moderados. ¿Qué alternativas puede haber?
La economía de Euskadi vive una paradoja inquietante: el consumo interno sostiene la actividad, pero su potente sector exportador avanza con el freno de mano puesto. No se trata de una pausa coyuntural, sino de un problema estructural ligado a la elevada dependencia de los mercados europeos tradicionales.
Alemania y Francia absorben cerca del 30% de las “mal llamadas” exportaciones vascas (hablemos con rigor, y en consecuencia, llamémoslas como procede, “entregas o expediciones intracomunitarias”), y casi la mitad se concentra en solo cinco países.
Esta exposición golpea de lleno a sectores estratégicos como la automoción, la máquina-herramienta y los bienes de equipo. Según las previsiones de la OCDE, el crecimiento de las principales economías europeas apenas rondará el 1% en 2026, un escenario que amenaza con cronificar el estancamiento.
El riesgo es claro: una demanda débil de tecnología industrial en los mercados que históricamente han sido el motor exterior vasco. La solución, en nuestra opinión, pasa por lo respondido a la pregunta anterior: un giro estratégico basado en la diversificación de mercados, pensando previamente de manera fundamentada cómo acelerar una transformación que refuerce la competitividad de las empresas.
Como hemos comentado antes, en el plano geográfico, Asia-Pacífico y América Latina emergen como destinos prioritarios, impulsados por su mayor dinamismo y por acuerdos comerciales que pueden reducir barreras (lo comentado con relación al acuerdo UE-Mercosur).
Ahora toca pensar cómo transitar de los mercados tradicionales, que se encuentran en fase de desaceleración, a capitalizar nuevas oportunidades globales, desde la estrategia hasta la operativa, de manera coherente y consecuente.
El objetivo no es sustituir el actual modelo, sino construir sobre él una estructura más diversificada, tecnológicamente sofisticada y fundamentalmente más resiliente.

